lunes, 11 de agosto de 2014

El amarillo es un color cálido y luminoso. Simboliza la luz, el sol y el oro. También puede ser símbolo de juventud, alegría, mentira, traición o adulterio (…un poco de historia…En la edad media, el amarillo era el color que identificaba a los proscritos de la sociedad. Una ordenanza de 1445 obligaba a las prostitutas a ponerse un pañuelo de este color en la cabeza. También las madres solteras debían mostrar su deshonra de esta manera).

Sea como sea, y dejando supersticiones a un lado, es un color que a mí personalmente me encanta para vestir, creo sinceramente que es un color que favorece muchísimo, independientemente del color/tonalidad de piel, sí que es cierto, que una piel un poco bronceada (sin pasarnos!) favorece muchísimo.

Tenemos que atrevernos más, podemos empezar con pequeños detalles como complementos, cinturones, collares, bolsos, clutchs, y si nos atrevemos con un total look yellow, tanto en sus estilismos diarios, como en los looks premeditados para algún evento/velada.


Yo me compré este vestido de gasa plisado de Ted Baker (para variar!) que es mi talla, pero me permite que la barriga vaya creciendo (31 semanas…ya!). Para el día a día, lo combino con un chaleco sin mangas tejano, y por las noches con un toque de labios deep red!


Las fotos son del concierto que estuvimos en Cap Roig, de Luz Casal, por cierto, impresionante su fuerza escénica, trasmitiendo mucha feminidad, sensibilidad, sin perder su faceta mas rockera … realmente ella sí que brillo!